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Entrevista a José Ignacio Linazasoro, primer galardonado con la “Excelencia en Arquitectura Cerámica” de Hispalyt

José Ignacio Linazasoro ha recibido el primer galardón “Excelencia en Arquitectura Cerámica” de Hispalyt, en reconocimiento al uso de materiales cerámicos a lo largo de su trayectoria como arquitecto. Linazasoro es doctor arquitecto por la Escuela de Arquitectura de Barcelona y catedrático emérito de Proyectos en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid. También ha sido profesor en la Escuela de Arquitectura de Valladolid, y ha sido invitado a las Escuelas de Venecia, Politécnico Central de Londres, Princeton y Pamplona, entre otras. Linazasoro es también académico correspondiente de Arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1987.

Linazasoro es desde hace 15 años colaborador de Hispalyt, y entre otras cosas, ha participado como director y miembro del Jurado en los Premios de la Cátedra, Aula y Foro Cerámico Hispalyt, así como en los Premios de Arquitectura. Además, fue el ganador del VIII Premio Arquitectura de Ladrillo Hispalyt en el año 2005, por su trabajo en la Rehabilitación de las Escuelas Pías de Madrid. Entre su dilatada trayectoria, destacan muchas obras realizadas con materiales cerámicos, como la reconstrucción de la Iglesia de Santa Cruz en Medina del Río Seco (Valladolid), el edificio de la Biblioteca de la Uned en Madrid, la restauración del Hospital del Rey en Melilla, la construcción de la Embajada de España en Asunción, la extensión de la Iglesia de San Lorenzo en Valdequemada.

En reconocimiento a la “Excelencia en Arquitectura Cerámica”, durante el acto de entrega de los Premios de Arquitectura Hispalyt 2017-2019, se hizo entrega a José Ignacio Linazasoro de la escultura “Terracota”, de la artista valenciana Cristina Guzmán Traver, que simboliza un edificio de grandes ventanales.

Entrega del galardón “Excelencia en Arquitectura Cerámica” de Hispalyt a José Ignacio Linazasoro

1. Desde Hispalyt, ha sido un honor que aceptara el galardón a la “Excelencia en Arquitectura Cerámica”, que para nosotros es un reconocimiento al uso de materiales cerámicos durante toda su trayectoria. ¿Qué valores diría que ha aportado la cerámica a su arquitectura?

Considero que la cerámica es un material atemporal y, por tanto, muy expresivo de ese carácter que yo intento transmitir desde mi arquitectura. Yo he utilizado fundamentalmente el ladrillo en diversos formatos, texturas y colores intentando adecuarme al carácter de cada uno de los edificios que he realizado. En la Biblioteca Central de la UNED, por ejemplo, intenté integrar el edificio en el conjunto de los primeros edificios de la Ciudad Universitaria de Madrid, mientras que en las facultades de Económicas o de Psicología se trata de un ladrillo amarillo que subraya el carácter más industrial de los edificios. En las Escuelas Pías, por el contrario, se trata de un ladrillo manual que establece la continuidad material con el edificio preexistente.

2. El ladrillo tiene una importante presencia en algunas de sus obras más reconocidas, como la rehabilitación de las Escuelas Pías en Madrid o la Biblioteca Central de la Uned, ¿qué le llevó a decantarse por el material cerámico en estos proyectos?

Tal y como decía, la presencia del ladrillo en sus diferentes modalidades aporta el carácter que se pretende proporcionar al edificio. En ambos casos la atemporalidad es uno de los aspectos que se buscan. En el caso de las Escuelas Pías está también el tema de la ruina como principio de proyecto y en ese sentido se pretendía también establecer una continuidad entre la preexistencia y lo nuevo añadido sin caer en mimetismos de ningún tipo. El ladrillo aporta aquí una continuidad que contrasta con la libertad de lenguaje con el que se interviene.

3. Además de ser arquitecto, también ha sido usted profesor, estando vinculado durante muchos años a la Escuela de Arquitectura de Madrid. ¿Cómo se aborda el conocimiento de los materiales desde las Escuelas?

No he sido profesor de construcción por lo que no poseo una información precisa de hasta qué punto se enseña este tema en las Escuelas. Lo que sí puedo decirle es que resulta difícil para un alumno tener una percepción de la realidad de los materiales antes de haber llegado a construir.

4. Usted ha dicho en alguna ocasión que busca la integración de sus edificios con su hábitat, tanto en las rehabilitaciones como en los de obra nueva, especialmente cuando existe un entorno con valor histórico. ¿Es importante para usted no romper del todo con la tradición?

Yo no entiendo la tradición como algo periclitado o en oposición a lo nuevo, sino como un apoyo necesario para no caer en el adanismo. Continuar la tradición no significa dejar de aportar cosas nuevas sino establecer un diálogo fructífero con nuestra cultura, con la cultura arquitectónica en general y con la del lugar en particular. Sólo así se puede hablar de arquitectura y no de “objetos” aislados del entorno, los cuales no sólo no aportan nada sino que destruyen lo preexistente.

5. En la actualidad se prepara en España una Ley de Arquitectura y calidad del entorno construido, siguiendo la estela de otros países europeos. Desde el punto de vista de la arquitectura, ¿cuáles cree que son los retos a los que se enfrentan las ciudades hoy en día?

Yo creo que la arquitectura está injustamente denostada por la sociedad. Es cierto que se han cometido muchísimos errores en la construcción, pero esto no tiene nada que ver con la verdadera arquitectura ni con los buenos arquitectos que son muchos, al menos en España, y que han contribuido al enriquecimiento cultural del país y a su proyección internacional. Hoy los arquitectos españoles somos mucho más apreciados fuera de nuestras fronteras que en nuestro propio país y esta situación debe necesariamente cambiar. Hay que convencer a los políticos, a los funcionarios y a la sociedad, en general, que los países se nutren también de buena arquitectura y que el mejor edificio no es el más barato, ni se puede tratar a los arquitectos como se les trata, con honorarios humillantes a la baja y con un desprecio ajeno a toda consideración. En ese sentido me parece que tanto la Administración como los Colegios de arquitectos deberían de tomarse en serio este problema.

6. La crisis económica del 2009, y más recientemente la del coronavirus, han afectado de una forma muy especial al sector de la construcción. Esto ha motivado que el sector se haya transformado mucho en los últimos años. También nuestra industria cerámica. ¿Cree que ahora hay una mayor preocupación por construir mejor?

Creo que las mayores exigencias que se han ido introduciendo en los procesos constructivos, a pesar de los excesos burocráticos, han contribuido a desterrar algunas técnicas obsoletas propias de normativas inadecuadas, particularmente referidas al uso del ladrillo. Todo ello es también consecuencia de los muchos errores cometidos en la época de expansión económica de las pasadas décadas. Sin embargo, el precio de la construcción es todavía muy bajo con relación al de otros países del entorno y ello hace que el beneficio económico que se extrae de la construcción sea menor debido a las mayores exigencias. Creo que, en ese sentido, la Administración debería tener en cuenta estos factores y licitar las obras públicas teniendo en cuenta estas nuevas exigencias que influyen en el costo de la construcción.

7. La arquitectura siempre ha estado estrechamente ligada al arte, a la estética. Sin embargo, hay otros aspectos que también son influyentes, como el presupuesto o la funcionalidad. ¿Qué orden de importancia da en su obra a estos tres aspectos?

Creo que se trata de un falso problema. No existe por un lado la estética y por otro la funcionalidad y el presupuesto. Una obra no puede ser bella si no es al mismo tiempo funcional. No estamos hablando de obras de arte como si se tratara de esculturas o pinturas, sino de arquitectura que es algo diferente, aunque también se trate de una obra de arte. Por otra parte, hay obras maestras de arquitectura que han sido de bajo presupuesto y otras muy caras que no pueden considerarse ni como obras de arquitectura.

8. Para finalizar, nos gustaría saber su opinión, ¿qué tendencia cree que existe actualmente en la arquitectura respecto a la utilización de materiales cerámicos, como el ladrillo o la teja?

Creo que últimamente se aprecia en algunos de los mejores arquitectos jóvenes españoles, un interés creciente por los materiales cerámicos y por su expresividad. Una expresividad fuerte basada en tradiciones locales. Creo que este es un revulsivo importante frente al formalismo descontrolado que parece haberse adueñado de tantos arquitectos y señala un camino de sensatez, sensibilidad y buen gusto. Observando las obras de arquitectos de las nuevas generaciones como Barozzi y Veiga, HARQUITECTES o TEd´A pienso que algo está cambiando para bien.

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